| "Mientras los niños son pequeños, el padre y la madre no pueden dejar de desar la felicidad de sus hijos y darían la vida por ellos. Pero después es como si todo adquiriera un equilibrio normal, donde el cálculo, la correspondencia y el interés desempeñasen un papel decisivo." | ¿Dónde se toma en serio nuestra exigencia de felicidad? | ¿Cómo alcanzaremos la certeza y la seguridad que vencen el pánico y el miedo, de modo que la vida se pueda percibir verdaderamente como un camino hacia el cumplimiento e nuestra libertad, un camino a la felicidad? No hay nadie a nuestro alrededor que tome en serio nuestra vida como exigencia de felicidad; ¡ni siquiera nosotros mismos! Tenemos a nuestros cantautores, rock o heavy metal; nuestros profesores de filosofía; nuestros compañeros del bar o de la calle. "De quien no esté dispuesto a compartir contigo el destino no deberías aceptar ni siquiera un cigarro". C. Pavese |
9/11/08
8/11/08
Los duendesLos duendes no son seres divinos ni son hombres en miniatura, aunque participan de algunas características humanas y poseeen ciertos poderes sobrenaturales.
Quienes han tenido la ocasión de verlos, afirman que el cuerpo... es más o menos parecido al nuestro, aunque de tamaño mucho más pequeño... No por ser de baja estatura carecen de fuerza y poderes más que humanos. Son capaces de adivinar el futuro, de ver lo oculto, de transformarse en lo que quieren, de hacerse invisibles, de desafiar las llamadas leyes de la Naturaleza... Son estos poderes los que hacen que los hombres sientan hacia ellos miedo y respeto.
En cuanto a su componente humano, lo que mejor los caracteriza son sus inagotables ganas de broma... Hay duendes compasivos, los hay cascarrabias, los hay cantarines... los hay muy diferentes... pero lo que no hay, es duende que no sea juguetón, bromista, amigo de burlas y risas. Quizás, a esto se deben las muchas arrugas que les surcan el rostro... y que los hace parecer más viejos de lo que son en realidad... Aunque hay quien dice que son así y que nunca mueren... Una segunda característica de los duendes, en general, es la compasión... Son, si se me permite la expresión, buenas personas... pues siempre están dispuestos a ayudar a los hombres.
Los duendes pueden ser hogareños... o también pueden ser campestres.... Los duendes hogareños viven cerca de las casas o incluso dentro de ellas y... además de ser muy serviciales, traen buena suerte... A cambio, se contentan con una escudilla de leche, que las amas de casa no deben olvidar ponerles en algún rincón si no quieren ser objeto de alguna de sus trastadas.
El Trenti

El Trenti es un duende de los bosques, por ello pasa desapercibido entre la vegetación... Lleva por vestido una túnica de hojas de castaño y musgo que se confunde perfectamente con el entorno... Se alimenta de panojas y endrinas y bebe leche, pero no agua, que es veneno para él... (Vaya!... en fin...)
En verano, duerme entre la maleza fresca al pie de los árboles y en invierno, se refugia en las hondonadas... Es muy bromista... y le divierte esconderse en los bardales al oscurecer para tirar de las faldas a las muchachas, pellizcándolas en las pantorrillas. Feliz con sus travesuras, luego escapa zarzas adentro, dando un par de volteretas...
El Trasgo:
Duende que baja de noche por la chimenea, revolviendo y escondiendo las cosas para que nadie las encuentre... Imita los sonidos de todos los animales de la cuadra y asusta a quien duerme con sus ayes y risotadas. De día, y pese a su cojera... (se hizo daño una vez al descender por una chimenea... ((el pobre!!!)))... se sube a los árboles, desde donde tira chinitas a la gente... Forman su traje encarnadas cortezas de aliso, puestas por el revés, cosidas con hiedra.
El duende zahorí:
Todos los duendes que habitan en las montañas de Cantabria no son bromistas como el Trastolillo y el Trenti... Entre los que se dedican a hacer el bien, ocupa el primer lugar, un enanito que no tiene nombre conocido... y a quien la gente llama a veces "enano que todo lo encuentra", "buscador milagroso de las cosas perdidas" o "duende de los extravíos"... Todos los apelativos son justificados, porque verdaderamente, aquel que pierde algo y acude a él para que se lo encuentre recupera la cosa perdida... Ayuda, por tanto, a las personas buenas a encontrar objetos perdidos, pero no socorre a quienes tengan mala intención, burlándose de estos desde su escondite en la espesura.
El duende zahorí... es pequeñito, de cara redonda, nariz larga y afilada, ojos negros grandes y pelo rubio... Su voz es ronca, como si estuviera siempre enfadado, cosa que raramente ocurre, pues le gusta la chanza y tiene risa, larga y burlona.
Siempre va deprisa, cuestas arriba y cuestas abajo, calzado con unas sandalias de piel amarilla o con zapatones de madera de fresno y suela de piedra... Porta una honda y un catalejo con el que ve las cosas más lejanas.
El Trastolillo:
De entre los duendes hogareños nativos de Cantabria, el más conocido es el Trastolillo... que vive cerca de las casas y entra en ellas a hacer picardías... El Trastolillo es un ser juguetón, alocado, enredador, burlón y atolondrado que siempre está riéndose.
Tiene cara de pícaro y ojos muy verdes, dos incipientes cuernecillos y un rabillo que casi no se nota.
Vive en las moradas de los hombres y su principal afición es cerner la harina (fuera de la artesa, claro!) por lo que también recibe el nombre de "Diablillo Cernedor"... Otras de sus travesuras preferidas son beber leche, aflojar las trabillas los días de viento y requemar los guisos... Después de todo esto... finge lamentarse por el estropicio que ha causado... (será... travieso!):-)
El maltrato psicologico
El maltrato psicológico.Un problema para las mujeres,no de las mujeres.
El maltrato psicológico se basa en comportamientos intencionados, ejecutados desde una posición de poder y encaminados a desvalorizar, producir daño psíquico, destruir la autoestima y reducir la confianza personal. Su padecimiento lleva a la despersonalización, al mismo tiempo que genera dependencia de la persona que los inflige. El maltratador se vale para ello de insultos, acusaciones, amenazas, críticas destructivas, gritos, manipulaciones, silencios, indiferencias y desprecios.
En la esfera de lo privado, aunque los hombres también lo sufren, las mujeres son las víctimas mayoritarias. Se produce asimismo en la relación de los padres con los hijos, en la que se ha detectado un incremento del maltrato de los hijos sobre sus progenitores, consecuencia de una educación cada vez más permisiva y del uso de la violencia en los conflictos del mundo de los adultos. En el ámbito público, el maltrato psicológico está presente en el mundo laboral, el conocido como "mobbing", y en el escolar, el llamado "bullying".
La mujer, principal víctima
Los malos tratos psicológicos son un fenómeno viejo. Lo que resulta novedoso es su denuncia como problema social. Los sufren mujeres de todas las edades, grupos sociales y económicos, culturas y países. Su gran incidencia, la gravedad de las secuelas, el alto coste social y económico, y en especial la degradación que produce la violación del derecho de las personas a ser tratadas como tales y al respeto que merece toda existencia humana los convierten en una cuestión de gran relevancia pública.
No son tan visibles ni manifiestos como los físicos. De hecho, en muchas ocasiones la propia víctima no es consciente de ellos hasta que sufre una agresión corporal, pero sus consecuencias pueden ser más graves y duraderas en el tiempo.
En ocasiones, la propìa víctima no es consciente de estos maltratos hasta que es agredida físicamente
Las agresiones continuadas, tanto verbales como no verbales (el silencio, la indeferencia, los gestos...), crean una relación siniestra de dependencia entre el maltratador y la víctima. Ambos terminan necesitándose. La víctima porque sola siente que no es nadie y el miedo y la angustia la paralizan, y el maltratador porque se siente que es alguien a través de la dominación que ejerce. La situación de dependencia es tal que la víctima termina protegiendo y disculpando al maltratador. Recorre hasta ahí un proceso destructivo en el que va perdiendo la confianza en sí misma y la capacidad de respuesta, se va anulando y va interiorizando que de allí no se sale y abandona toda esperanza.